Los días pasan, corren como las hojas al viento.
Y ella los ve pasar, los cuenta...
pero no quiere saber cuántas hojas volaron desde que él se fue.
Ella sabe que volverá, cree, espera, lo desea.
Y mira por la ventana y ve las hojas jugar.
Ahora ya no cuenta los días, las hojas.
Ahora ya no es ella.