Con el tiempo te pones a pensar en lo corta y dura que puede ser la vida. Con un solo instante se puede acabar con la felicidad. Con un solo instante, un segundo letal. La tristeza lo inunda todo. Se extiende como la peor peste, como la más dañina plaga. Y te alcanza. Se introduce en tu cuerpo y te paraliza. No te deja pensar. Casi no puedes sentir. Sólo la tristeza está dentro de tí, como un parásito. Te consume hasta acabar contigo. Te deja sin fuerzas, sin decisión. Sólo oscuridad. Todo es oscutidad. ¿Dónde estará la luz que logre sacarte de esa oscuridad?

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