Pero, inmóvil sobre el busto venerable, el Cuervo adusto
supo sólo en esta frase, su alma derramar.
Y no dijo más, en suma, ni movió una sola pluma.
Y yo, al fin: "-Cual muchos otros, tú también me dejarás.
Perdí amigos y esperanzas: tú también me dejarás".
Dijo el Cuervo: "Nunca más".

*_* oiii me encanta Poe
ResponderEliminarE a min...teño como tarea pendiente ler mais da súa obra, pero non hai tempo :(
EliminarQuero un corvo na miña vida. Adoro a Poe
ResponderEliminarO sentimento é mutuo: eu tamén adoro a Poe, e ó corvo.
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